Recibe más natorrantadas en tu correo...

Ingresa tu e-mail:

Delivered by FeedBurner


viernes, 17 de junio de 2011

De catarsis familiar y mi papel como tío


Educar a un hijo (o varios) es sumamente difícil.
Es sacrificar horas de sueño, redistribuir tu presupuesto y priorizarlo hacia él/ellos, tragarse el orgullo, comer (y enseñar a comer) sano aunque no te guste, etc.
Educar a un padre -aunque no tanto- pero también es difícil. La terquedad edad les hace creer tener "la razón".
Pero vaya problema que es educar a un sobrino!!
Como padre, puedes imponer reglas, metodologías e incluso, romper tus propias reglas, todo bajo tus condiciones.
Ser tío tampoco es fácil :-(
Pero como tío, tus creencias y reglas son limitadas. Están condicionadas a las que los padres superpongan.
A eso, añadirle el hecho de que si la frecuencia de verlos es reducida, en lugar de ser el ente corrector, el papel se torna en el del "tío perverso".
Felizmente -disculpándome por el machismo- pero el papel de tía es más complicado aún.
Porque tipos de tío, sólo hay 2. El bueno y el malo.
En cambio, tipos de tía, hay: La buena-gente, y las "antipáticas": la que habla demasiado, la chismosa, la que inventa historias, la loca que llama todos los días, etc.


En la convivencia y supervivencia entre humanos, siempre ocurre lo siguiente: una mala acción pesa más que 10, 50, 100 buenas...
Es decir: es más fácil recordar una experiencia traumática a cuando me regalaron mi primer chocolate, por ejemplo.

Para muestra, un botón:
La tía que mejor me trataba, quien era super-consentidora, la más considerada y la más cariñosa;
Aprovechó el primer instante y el menor descuido para botarme (cuando fui a recoger algunas cosas) de algo así como mi segundo hogar, donde vivía mi papá, y también ella, botarme -casi- a patadas de "su" casa, con insultos, y casi-amenazas.
No recuerdo que edad tenía en ese entonces (y quisiera no recordar muchas cosas más de ese día, ni de ese año)
Pero juraría que no pasaba de los 10 años, y no tenía ni puta idea de que debía hacer en ese momento.

Mi papá y mi hermano vivían ahí, pero por trabajo se mudaron a otra ciudad;
y toda mi "fortuna" y mis "riquezas" -ridiculeces ahora, pero una morey boogie, un puff gigante, y un colchón inflable, y mis juguetes, muebles, y libros varios, todo de MI propiedad, eran los objetos simbólicos más importantes que podía tener a esa edad - se desvanecieron. Lo que todavía no habían "botado a la basura", si les podía servir, lo "expropiaron", y ya, si no les servía y estaba muy bonito como para la basura, me lo devolvían u_u
Claro, si para mí lo era todo, que sólo eran mis juguetes, no me imagino la cara de mi hermano, entonces de 16, con más madurez, inteligencia, y pertenencias con más valor (no sólo económico).
Pero no me dejaron entrar al cuarto de mi hermano a rescatar sus cosas: Lo tenían cerrado con llave.

Y bueno... si a los 10 años todavía no entendía el por qué mi papá tenía que irse a trabajar a otra parte; (ésta tía) me la puso más difícil al decirme que nunca más lo volvería a ver.

No recuerdo ni como regresé a mi casa.
Y bueno, debo haber escuchado algo parecido en algún otro lado, pero:
"en compensación a la peor tía del mundo, tengo otras 3 tías maravillosas" :-)
(...)

Mis 2-ya-casi-3 sobrinos no tienen ni 5 años.
Están en esa edad que no sabes si te entienden y cuánto, si te escuchan, si es bueno corregirlos o los estás frustrando, si es bueno premiarlos o los estás consintiendo, si confías en su autonomía y semi-independencia o los estás descuidando, o si te preocupas por ello y resulta que los estás sobre-protegiendo.
Mi sobrino Diego y yo - 28/06/2009
Si lo intento corregir, me deja de saludar, hasta me deja de hablar u_U
Si lo consiento, siento que estoy contribuyendo a una actitud malcriada, egoísta, caprichosa, ya que todos lo chochean.
Pero parece que hubiera nacido con un título profesional de psicología, porque es un excelente manipulador. Y si papel cubre piedra, una sonrisa suya mata todo enojo :)

Sólo espero nunca llegar a ser el tío antipático, o el ogro malo el cual ellos no quieran saludar; mucho menos generarles alguna especie de trauma por el cual me odien por toda su vida; pero tampoco sean los que me regalen sus besos abrazos y sonrisas por una golosina.

Suscríbete a natorrante.com desde tu lector de feeds, aquí. O recibe más natorrantadas en tu correo electrónico, ingresando tu e-mail aquí abajo:
Ingresa tu e-mail:


Delivered by FeedBurner

3 comentarios:

  1. me encanto u_u ... y casi lloro ah!!!

    ResponderEliminar
  2. yo tambien tengo una sobrina espero educarla bien y ser un buen tio como su padre

    ResponderEliminar
  3. yo tambien tengo una sobrina pequeña espero educarla bien y ser u buen tio como su padre

    ResponderEliminar